JORNADAS AETG EN HUELVA. 27 – 30 de abril.

El último fin de semana de abril se celebran las jornadas anuales de la AETG y parte del equipo de Gestalt Cervantes estaremos incorporándonos para reunirnos con una gran variedad de colegas de todas las latitudes. Os dejamos la información y el enlace de las jornadas.

Con el lema «Una mirada social», Huelva se convierte, del 27 al 30 de abril de 2018, en sede de las 31 Jornadas Nacionales de Terapia Gestalt, promovidas por la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG) y organizadas por AFRA Escuela de Psicoterapia Gestalt de Huelva. El objetivo de la realización de estas jornadas es fomentar el desarrollo y el conocimiento de la Terapia Gestalt, así como sus aplicaciones actuales. En esta ocasión, damos espacio a la reflexión de los aportes en el campo social del enfoque gestáltico.

Como cada año, la AETG organiza este evento convocando a todos sus socios y sus centros formativos, a conocer y compartir los diferentes proyectos que se llevan a cabo y el trabajo de las distintas comisiones que desarrollan su actividad dentro de la asociación.

Las jornadas se componen de los siguientes eventos:

Jornadas Internas: organizadas exclusivamente para las personas asociadas a la AETG.

Jornadas Externas: Charlas y talleres gratuitos que se llevarán a cabo en la Universidad de Huelva y que tendrán como hilo conductor la mirada social. El objetivo es conocer y experimentar la metodología de la terapia gestalt aplicada al ámbito social.

Actividades Paralelas: Del 23 al 27 de abril, profesionales de la AETG de distintas especialidades comprometidos con el ámbito social, impartirán talleres gratuitos en diferentes instituciones sociales y sanitarias de Huelva como el Hospital Juan Ramón Jimenez, Colegio Profesional de Trabajo Social y Asociaciones de menores “Alcores” y “Triskel”.

Para más información:

http://www.gestalthuelva.com/XXXI_jornadas_aetg

 

La paciencia

En este mundo de prisas y urgencias, necesitamos cultivar la paciencia como aliada para nuestro bienestar. Compartimos este texto de Jhon Kabat zin, extraído del libro VIVIR LAS CRISIS CON PLENITUD, sobre la paciencia.

La PACIENCIA es una forma de sabiduría. Demuestra que aceptamos y entendemos que las cosas se despliegan a su ritmo. Es cierto que un niño puede ayudar a que la mariposa salga de su crisálida, pero eso no la beneficiará en modo alguno. Cualquier adulto sabe que es imposible acelerar ese proceso y que la mariposa saldrá en el preciso momento en que deba salir.

Debemos ser pacientes con nuestro cuerpo y nuestra mente. No es necesario que nos impacientemos por estar tensos, nerviosos, asustados…

Conviene darnos el espacio suficiente para tener estas experiencias. ¿Por qué? Por el simple hecho de que estamos experimentándolas!. Cuando se presentan son nuestra realidad y forman parte, en ese instante, del despliegue de nuestra vida. Por ello debemos tratarlas con el mismo cuidado con el que tratamos una mariposa. ¿Por qué deberíamos empeñarnos en pasar de un momento a otro supuestamente “mejor”?. Nuestra vida, a fin de cuentas, está compuesta por todos y cada uno de estos instantes.

Cuando practicamos esta forma de estar con nosotros, acabamos descubriendo que nuestra mente posee “una mente propia”. Una de sus actividades favoritas consiste en quedarse enredada con los pensamientos y perderse en el pasado o en el futuro. Y, sean agradables , dolorosos o generadores de ansiedad, lo cierto es que el pensamiento influye muy poderosamente en nuestra conciencia, eclipsándola. La mayor parte del tiempo, los pensamientos nos desconectan del presente y nos impiden percibirlo.

La paciencia es una cualidad especialmente útil de invocar cuando nuestra mente está agitada. Puede ayudarnos a aceptar la tendencia de la mente a divagar y recordarnos que no tenemos que acompañarla en sus excursiones. La práctica de la paciencia nos recuerda que no es necesario llenar de actividades e ideas nuestros momentos para que, de ese modo, sean más ricos. De hecho, nos ayuda a recordar que lo cierto es exactamente lo contrario. Ser paciente consiste simplemente en permanecer completamente abiertos a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que, como sucede con la mariposa, las cosas discurren a su propio ritmo.

Jon Kabat Zinn

LA HUELLA DEL PADRE*

 

Ricardo Artola, veterano editor curtido en los años dorados de Alianza y que ha pasado después por otros sellos, pone en marcha la editorial Arzalia. Vinculado sobre todo a la disciplina de la historia, autor él mismo de trabajos sobre la carrera espacial o la Primera Guerra Mundial, no es extraño que su Arzalia se presente con una línea de ensayos y novelas históricos. Entre los primeros, la evocación de Xavier Gassió sobre Sáhara español. El último reemplazo. Entre las segundas, La monja bastarda, de Marta Banús, en torno a una hija de Juan de Austria.

Pero de esta primera tanda de libros quiero destacar sobre todo una obra excelente de un escritor que desconocía. La relación hurtada. En busca del padre es un repaso a las complejidades y altibajos que conforman la relación paternofilial, a través de la historia literaria, del cine y, también, de una selección de letras de cantantes como John Lennon o Eric Clapton. El autor, Francisco Peñarrubia, es un psicoterapeuta que trabaja en Madrid, seguidor de Claudio Naranjo. El libro nace a raíz de las preguntas que se hizo tras la muerte de su propio progenitor, y por ello conecta de una forma muy fluida y natural con quienes han pasado por el mismo trance, o al menos ese ha sido mi caso.

No hay en sus páginas grandes respuestas sino una sucesión de apuntes, comentarios, dudas e intuiciones en torno a las distintas facetas, carencias, empoderamientos y competitividades que la relación entre padre e hijo plantea. La experiencia de Chéjov, Nietzsche, Paul Auster o Javier Gomá le sirven para irlas iluminando. Finalmente, la reivindicación del humor y el sentido del tiempo a la hora de hacer balance, así como la conciencia de “la naturaleza imposible del oficio de padre”, añaden un colofón de madurez y aceptación de la vida a este bello volumen, cargado de sentido.

Sergio Vila-Sanjuán

*Artículo de la columna Latidos de Sergio Vila-Sanjuán aparecido en edición impresa de La Vanguardia.

PALABRAS DE JUANJO ALBERT

 

Queremos recordar en esta entrada a nuestro querido Juanjo Albert que nos dejó este año. Siguen con nosotros sus palabras de sabiduría que iluminaron el camino de tantos gestaltistas y sigue su memoria presente en tantos corazones.

Juanjo, en ocasiones, pedía a sus alumnos que lo grabasen. Este texto es extraído de una clase de introducción en la IPETG, señalando la importancia de soltar el pensamiento en favor de la atención a la experiencia corporal.

“…A nosotros nos interesa lo que puede surgir de la experiencia corporal, la bioenergética que hacemos es sobretodo una técnica del “no hacer”. El cuerpo entra en acción, prestar atención a la respiración y las sensaciones corporales. Cuando digo no hacer me refiero a no pensar. Frente al pensarme, voy a estar pendiente de sensarme. Frente al discurso que ya nos sabemos, vamos a estar abiertos a lo que el cuerpo nos puede transmitir, a las sensaciones; poder entrar en un conocimiento a través de lo sensorial y lo emocional y dejar en paz el pensamiento.

¿Qué es dejar en paz el pensamiento? No es pretender no pensar, no sé si alguien lo consigue pero es bastante difícil, es simplemente no ocuparme de ello. No importa que esté pensando en la mona de pascua, en la chica que he dejado en casa, o en la película que voy a ver esta noche…No importa en absoluto en qué pienso, sino que dejo que el pensamiento ocurra a su aire, sin ocuparme, ni de pensar sobre el pensamiento ni intentar no pensar, ambas cosas son una perdida de tiempo y enredan. Me confunden y me pierdo lo que el cuerpo puede darme a través de las sensaciones.

Toda la historia vital está impresa en el cuerpo, que es como un libro que se va escribiendo la historia de cada persona. Aunque muchas cosas de nuestra vidas nos hayan pasado desapercibi- das, no tengamos conciencia de ello o las hayamos pasado al inconsciente, no hay ninguna expe- riencia que se pierda. De la vida intrauterina yo no puedo dar fe, pero desde que el feto tiene sufi- ciente sustrato somático todas las experiencias quedan fijadas en el cuerpo y de ahí se pueden resca- tar; quedan fijadas bioquímicamente en el genoma individual, en la cadena de aminoácidos y cade- nas de proteínas, formando la memoria vital. Esta memoria existencial de cada uno de nosotros, no es una memoria que reside en el cerebro sino que reside en todas las células del cuerpo y de ahí po- demos rescatarla.

Se trata de ir rescatando lo que quedó impreso en el cuerpo. Esto lo hacemos poniendo el cuerpo en máxima tensión y máxima relajación; luego en la posición neutra que es la posición de arraigo. La musculatura es como un muelle que lo ponemos en máxima tensión y cuando lo soltamos se relaja suelta información, si estamos atentos lo podemos percibir. Esto ocurre en la musculatura, que es el órgano de expresión donde primero ocurren las cosas, todas las batallas de nuestra vida donde se han librado ha sido en el cuerpo. Todo ha quedado impreso en nuestra musculatura que es un aparato de contención”.

RECOMENDACIONES

‘EL TRAUMA DE LA VIDA COTIDIANA’. UNA GUÍA PARA LA PAZ INTERIOR. Mark Epstein.

“Todo está ardiendo constantemente. La vida quema y, al consumirse, somos llama y ceniza al mismo tiempo. En esa naturaleza ardiente y fugaz de la realidad no hay nada patológico; simplemente es. “

La experiencia del trauma es el fundamento mismo de la existencia. La vida es hermosa, pero a menudo las cosas no van como nos gustaría y nos resulta también frágil, dolorosa y precaria. Desde esta mirada el autor anima a soportar la inestabilidad cotidiana con cierta ecuanimidad y considera los traumas, miedos, fragilidad y dolor como hechos de la vida, no como equivocaciones ni fracasos. La aceptación del sufrimiento inherente a la existencia humana y la entrega a nuestras sensaciones desagradables es imprescindible en el camino de la paz interior.
Señala el autor que no es tan importante encontrar la causa de nuestros sentimientos traumáticos como lo es el hecho de aprender cómo relacionarse con ellos. La vida es ardua, exigente, amenazadora y nos traumatiza, por su imprevisibilidad, por su aleatoriedad, su falta de consideración con nuestros sentimientos y las pérdidas que supone.

El libro editado por la Llave se puede encontrar ya en librerías o en la página web de la editorial.

http://www.edicioneslallave.com/

Nueva presentación del libro de Paco Peñarrubia en Córdoba

Os dejamos la invitación que Paco Correderas hace para la nueva presentación del libro de ‘La relación hurtada. En busca del padre’.

Si vives por Córdoba o aledaños, resérvate el día y la tarde.

Hola a todos/as,
Tenemos el placer de poder disfrutar nuevamente de la presencia de Paco Peñarrubia en Córdoba, esta vez presentando su nuevo libro que está recién sacado de cocina. Será el jueves día 30 de noviembre a las 20 horas en La República de la Letras.

Nos acompañaran dos artistas y amigos que estrenarán un espectáculo poético-musical para rodearnos de arte, el músico Antonio Romero y el poeta José García Obrero.

Entrada gratuita hasta completar aforo.

 

MÁS QUE UN TRABAJO

¡Que curioso éste trabajo mío! me digo. Yo metida casi todo el día en una sala confortable de paredes amarillas y ellos asomándome a sus vidas, trayéndome su pequeño mundo al trabajo.

Allí cada semana coloco los sillones, pongo incienso, ventilo, me permito unas reparadoras siestas, leo, escribo, me lavo los dientes, bebo té y como pastas, me estiro, doy paseos cortos… sólo el teléfono me saca a cuestiones de fuera. Al salir, casi siempre de noche, retomo mi vida olvidada. Mi pareja, familia, amigos, siguen existiendo, también las noticias de lo que ha pasado cerca y lejos de esta ciudad. Pero mientras estoy allí, unos vienen y otros se van, ocupando unas horas determinadas de un día fijado de antemano. Unos llegan sonrientes (los menos), otros sin saber, otros lo observan todo, otros tardan en mirarme a los ojos… Me acerco a su aspecto, sus olores, sus gestos a veces voraces, a veces tímidos, sus miradas interrogatorias, sus silencios pesados o ligeros y su lluvia interminable de pensamientos.

Se sientan, se despojan, se lamentan, se ríen, suspiran, se sorprenden, lloran, entran y salen de su universo que me es desvelado con absoluta generosidad. Y yo de espectadora única, recogida en el corto espacio de las horas, con esa familiaridad que va desbancando la extrañeza de los primeros encuentros. No es una película, su historia es real, aunque a veces disfrazada de una fantasía que se va desvaneciendo para dejar paso al Ser, a la esencia, en un más allá del espacio y el tiempo, por un instante, aparece, está ahí. Ambos lo vamos viendo y a mí me lo recuerdan porque mi memoria aún no lo puede sostener.

Y van viviendo y recorremos ese continuo de vida a veces desde el presente al pasado, dando saltos, parando en el recoveco de alguna emoción olvidada o el recuerdo de una escena escondida, a veces hacia el futuro que nos es lejano porque no tiene color, pero que les atrae aunque el globo siempre prefiera alejarse.

Y van viviendo y les van sucediendo sucesos, parece que no envejecemos, pero se refleja el paso del tiempo en la madurez de su mirada atenta. Todo se desenvuelve sin fin en diálogos perecederos, finalmente mudos.

Yo clavada en la respiración, “respira este momento” me digo, para permanecer en el ahora, notando mis pies en el suelo, mirando como quien contempla, como quien espera, como quien aún cree que algo va a suceder.

Y sucede, como no, y cuando parece que no sucede, siguen emergiendo estados, momentos, ritmos, parábolas intangibles que uno sabe que están ahí.

Recorriendo… recorriendo.

Ángela vino con ganas de vivir pero presa del miedo que da el no saber. Él la abandono y entonces ella descubrió la fuerza que da la crisis, no lo habría decidido, pero empezó a volar, a coger los aviones temidos y respirar en espacios abiertos, no sabe hasta cuando.

Borja escribía cuentos. Por un accidente inesperado (como son todos los accidentes), su pareja está en coma, se ha dado cuenta del amor que siente por ella y de como ha sido querido. Está en un ir y venir del dolor a la rabia, la escoge música y la lee textos, esperando que regrese a este mundo consciente.

Carlos vino replanteándose su vida, se escuchó y me escuchó solo dos veces y no volvió. No supe darle lo que quería o se asustó. Aún no lo sé.

Daniela tenía cara angelical, era transparente pero insegura. Se ha convertido en una bella mujer. De vez en cuando me envía mensajes escritos contándome y recordándose que sigue bien. Yo los leo y sonrío, me gusta saber de los que se fueron.

Enrique es inteligente, mordaz, irónico y también muy duro consigo mismo. Pero a ratos se queda callado, pequeño, con los ojos húmedos, sumergido en esa vulnerabilidad inestable de la que quiere huir cuando ya es demasiado tarde.

Felicidad se buscó un amante que la dijera cosas bonitas, pero tampoco servía ya que él no era muy pródigo en ver al otro. Así que empezó a acariciarse y vestirse de telas cálidas, compartió dudas y peticiones con su marido, acaban de tener un hijo y ahora viven los tres en un universo crecido.

Gema se vive pequeña, insignificante, inadecuada, rechazada. Los compañeros de la terapia de grupo la rodean con palabras que ella no puede abrazar, aunque se va dejando entrar la música.

Alicia viene enfadada porque su madre ha intentado suicidarse, siempre se enfada cuando algo la duele. Hoy pude abrazarla por primera vez.

Irene es gallega y ha vuelto a sonreír, se ha separado de la humillación de otra mujer, ahora disfruta de comer lo que quiere y dormir cuando tiene sueño.

Juan quiere atrapar la buena suerte porque otros le han contado que existe. Se desespera porque el nuevo día no trae noticias nuevas.

Carmen muerde la vida con ganas y luego la vomita a escondidas de todos cuando se empacha de todo lo que intenta abarcar.

Laura se pregunta sobre el sentido de la vida, de todo esto, no acepta el paso del tiempo y mientras se le quema la comida.

María no ha hecho aún el puente, cabalga sin rumbo, descubrió lo que no es, sabe lo que no quiere, pero no aparece la tierra firme bajo sus pies.

Raúl discute con su mujer y dice que no sabe discutir, tiene una hija que aún no sabe que tiene, dice que si lo nombra su mundo se reduce y que si no lo nombra le queda grande. De su ovillo, no sabe si quiere salir.

Óscar salió sonriente de los juzgados con ganas de abrazar a su hijo y olvidar un pasado injusto.

Paco lo tiene todo, pero una cómoda jubilación le recuerda el paso del tiempo, cree que se va a volver loco, no sabe que teme la sombra de la muerte que va visitando a sus amigos.

Ana, a ella no la gusta nada de lo que hace, no inventa pasos nuevos para no equivocarse, se conformaba con la fantasía de ser actriz pero se da cuenta de que pasa hambre.

En algún momento, con todos ellos, sucede que tengo que acostumbrarme a despedirme y apagar la luz hasta el día siguiente.

Noelia Millán Uceda.

Bodas de plata de la EMTG

El pasado 2 de diciembre l@s hij@s de la EMTG celebramos las bodas de plata de la Escuela que nos dio a luz como gestaltistas del oficio y de la vida. Fue una hermosa noche de reencuentros, de celebración de este camino de conocimiento y amor que todos hemos ido recorriendo, noche de agradecimientos a la vieja savia (Paco, Annie, Águeda, Enrique), de presentación oficial de la nueva savia que va tomando ya el relevo,  y de tantas otras cosas que fueron pasando en aquella noche.

Compartimos aquí el enlace al blog surgido con motivo de aquel encuentro y para traer las palabras que brindó para dicha ocasión Claudio Naranjo como Presidente de Honor de la EMTG.

¡Feliz 2017!

 

Gestalt Cervantes